Samuel Aranda

Samuel Aranda ha ganado el World Press Photo de este año por la imagen que precede a estas palabras. La fotografía pertenece a una serie sobre las revueltas en Yemen, un levantamiento olvidado dentro de la Primavera Árabe que se dio por finalizado tras la muerte de 1800 personas, cuando Saleh abandonó el país como presidente honorario y dejó el poder en manos de Abd al-Rahman Rabbuh al-Mansur al-Hadi. El jurado ha defendido su fallo con argumentos que hablan de la trascendencia de estos movimientos sociales, donde recalcan la importancia de las personas. Es por ello que la foto seleccionada debía girar en torno a esa idea, debía ser un momento íntimo mediante el cual se pudiese entender el sentir popular.

Este premio suele traer consigo polémicas de todo tipo. El año pasado, sin ir más lejos, se cuestionó eloportunismo de la elección de la foto de Jodi Bieber como ganadora. Este año se han curado en salud eligiendo una toma que se ha realizado en el año del concurso y, además, de uno de los temas más reseñados en los últimos meses. Sin embargo, al mirar la foto me falta algo. ¿Dónde están las plazas abarrotadas de gente? ¿dónde la represión? Yo esperaba ver en la portada de la web una imagen de Tahrir abarrotada o, por qué no, un retrato de Mohamed Bouazizi. En su lugar encuentro una fotografía de excelente calidad y de gran belleza en la que apenas queda rastro de la Primavera Árabe. La única pista es el velo de una mujer que sostiene en sus brazos a un hombre de torso desnudo, pero nada más.

Con la excusa de “it’s about the people” han borrado toda carga política de un plumazo. Recalcan la importancia de la mujer en las revueltas pero muestran un estereotipo en lugar de otras imágenes donde se puede ver de manera mucho más explícita el papel fundamental que ha jugado el sector femenino de la población. La serie de Samuel Aranda es estupenda, establece un contexto y nos lleva a la realidad del conflicto. La elección del jurado aísla la imagen de la realidad. Han seleccionado una toma donde prima el valor artístico al valor periodístico, donde el dolor de todos aquellos que murieron con la esperanza de cambiar el rumbo de su país se desvanece.

It is easy to portray the aggressiveness of situations like these. This image shows the tenderness that can exist within all the aggression. The violence is still there, but it shows another side.

Como en la tragedia griega, los protagonistas sufren con dignidad y su dolor transmuta en belleza, una belleza clásica idéntica a la que irradia La Piedad de Miguel Ángel. No es la primera vez que pasa: la Madonna de Benthala también explotó el imaginario de occidente para hablar de oriente, y por ello fue criticada hasta la saciedad.

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